Impuestos al viajero benefician al turismo sólo si regresan a la industria: WTTC
Aplicar impuestos a los viajeros impacta en la visitas a los destinos turísticos; sin embargo, cuando lo que se recauda regresa al destino tiene un efecto positivo en la industria en el largo plazo, señaló Gloria Guevara, CEO y directora general del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus sigla en inglés) durante la conferencia de cierre de la Cumbre Mundial del organismo realizada del 7 al 9 de octubre en la isla europea de Malta.
En México, el Paquete Económico 2027 que actualmente se discute en el Congreso de la Unión, contempla un incremento de aproximadamente 36 por ciento al Derecho de No Residente (DNR), que pagan los turistas extranjeros al ingresar a México por vía aérea.
De aprobarse, el pago pasaría de 983 pesos a 1 mil 334.80 pesos por visitante. La iniciativa prevé que el dinero recaudado se distribuirá entre la Secretaría de la Defensa Nacional (50 por ciento), el Instituto Nacional de Migración (26 por ciento) y la Tesorería de la Federación (24), pero no prevé fondos directos a campañas de promoción turística internacional o a alguna instancia relacionada con la industria.
“En general cuando se incrementan los impuestos hay un impacto. Eso lo hemos visto en todas partes. Lo importante es que, si hay un impuesto, se regrese al sector”, afirmó.
Es el caso del modelo que se pretende implementar en Quintana Roo, donde lo que se busca es regresar e invertir en infraestructura. Cuando ese recurso regresa, se crea un círculo positivo.
“El problema es cuando se cobra por algo que aparentemente es para el turismo y no se destina al turismo”, dijo Guevara, y ejemplificó con el caso del Reino Unido donde se impuso un gravamen a los viajeros en las categorías aéreas de business class y premium economy que sería para temas de sustentabilidad.
“Nunca se ha invertido en cosas de sustentabilidad; simplemente va a finanzas en el Reino Unido y, al final del día, eso sí ha encarecido los viajes en ese segmento en particular”, dijo la dirigente del organismo que reúne a las 210 empresas más grandes de la industria a escala global, .
Comentó que, en el caso de Omán, lo que se ofrece son incentivos fiscales con los que están captando mayores inversiones.
Para la mexicana Gloria Guevara, Latinoamérica tiene un gran potencial que no ha aprovechado, pues no ha podido detonar esa gran oportunidad.
El año pasado el turismo de América Latina creció 4.1 por ciento —que implica el Producto Interno Bruto (PIB) total que incluye los ingresos directos, indirectos e inducidos—, según las mediciones del organismo; en tanto que la contribución al PIB de la región creció 2.8%, el crecimiento global fue de 4.1 por ciento.
Este porcentaje para Latinoamérica, incluyendo a México si bien es positivo, está muy lejos de ser comparable con regiones como Asia-Pacífico, que crece por arriba de ocho por ciento.
Entre las razones que no han permitido el despegue de la región, el WTTC contempla puntos como:
Desarrollar una visa regional, similar a las de Asia Pacífico (APEC) y el sudeste asiático (Asean)
Uso de biometría e identidad digital
Estrategias multidestino, planeadas junto con touroperadores y
Desarrollo de productos diferenciados
Falta una gran inversión en infraestructura (aeropuertos, trenes, aerolíneas)
“Latinoamérica tiene una gran oportunidad de desarrollar más producto, que permita generar empleos en las comunidades, y estar preparado para recibir a esos visitantes con una oferta diferenciada”, dice, pues actualmente varias ciudades compiten con el mismo tipo de oferta al turista.
“Es algo en lo que vamos a estar trabajando con países latinoamericanos. Ojalá se sumen la mayoría para hacer un plan regional y, de alguna forma, detonar el sector en nuestra región”.
Según la CEO del WTTC, una de las mayores ventajas para América Latina es su bono demográfico, por la cantidad de población joven y “eso tiene un gran valor”; además de una gran cantidad de atractivos naturales, culturales, patrimonio e historia.
“Con mayor inversión, el turismo y los viajes permiten generar empleos, oportunidades y derrama, y resuelven muchos de los problemas que tiene nuestra región”.
“Tenemos los activos; lo que nos falta es la infraestructura, la conectividad, la facilitación de movilidad, las visas y el desarrollo de producto”.
“Latinoamérica tiene los activos, está claro: Tiene diversidad cultural, una gran hospitalidad, una gran gastronomía y sitios únicos en el planeta. ¿Qué hace falta? Una política, trabajar de la mano público-privado, que se le dé la importancia y la prioridad que el sector se merece a nivel de Estado”, dijo Guevara.
En Malta, país sede de la cumbre, por ejemplo: hay 500 mil habitantes y el año pasado recibieron cuatro millones de turistas; este año van por un nuevo récord de cinco millones, según anunció el propio presidente de la nación, Robert Abela.
“Cuando se le da esa importancia, se puede trabajar de la mano con el sector privado y detonar el crecimiento. Es la fórmula que ha funcionado en México por 50 años, que ha funcionado en Estados Unidos y en muchísimos lugares”.
¿Por qué busca el WTTC eliminar las visas?
Guevara explica que una visa regional permite que un visitante –especialmente de largas estancias– entre no solo a uno sino a varios países, pues actualmente tendría que tramitar cuatro o cinco permisos de internación diferentes.
Durante la Cumbre Mundial del WTTC que se realizó entre el 7 y 9 de octubre en la isla europea de Malta el tema de las visas fue una temática recurrente. En el foro estuvo presente la responsable Diane Sahakian, que está al frente de la operación del CBP, la autoridad sobre todos los aeropuertos en Estados Unidos que habló de cómo deberían repensar los gobiernos lo que realmente necesitan de las visas.
En tanto que Paul Griffiths, CEO de Aeropuertos de Dubái, expuso que hoy no necesitas ni pasaporte, sino que con el uso de la biometría los pasajeros se pueden mover fácilmente por el aeropuerto..
Es fundamental utilizar la tecnología. La gente no quiere estar dos o tres horas en filas de migración, pero sobre todo tener que mostrar los documentos cinco, seis o siete veces durante su experiencia. Ustedes, que vinieron a esta parte del mundo, me imagino que tuvieron que mostrar su pasaporte una, dos y múltiples veces.
“Desde el WTTC tenemos la iniciativa de lanzar una identidad digital, pero para eso se requiere un consenso donde todos nuestros miembros (de la organización, las 200 empresas más grandes de la industria turística) la adopten, una vez hecho esto, “podemos hablar con los gobiernos también la usen”.
“Hemos hecho mucha investigación de mercado y 85 por ciento de quienes hemos entrevistado están dispuestas a que se use la biometría para una mejor experiencia”, dijo en conferencia de prensa al cierre de la cumbre que reunió a más de mil empresarios, ministros y personajes de alto nivel relacionados con la industria.
Durante el encuentro, el exprimer ministro de Canadá, Justin Trudeau, advirtió que las tensiones geopolíticas pueden dañar la reputación de un país y restarle atractivo turístico incluso con precios competitivos, por lo que pidió a los gobiernos tener en cuenta el impacto de sus decisiones en los viajeros.
Por su parte, el expresidente español, José María Aznar, recordó cuando estuvo al frente de una de las principales economías europeas en periodos de profundos cambios geopolíticos y económicos.
En su participación, habló de la competitividad futura de Europa, la cooperación global y el papel de los viajes como puente entre economías, culturas y personas.
En materia de protección infantil, el WTTC, junto con The Bicester Collection, ECPAT International y la Representante Especial del Secretario General de la ONU sobre la Violencia contra los Niños, pidió a los gobiernos endurecer los marcos legales y reforzar la cooperación transfronteriza para combatir la explotación infantil.
Además, presentó el documento de acción Unlock Futures, una guía para que las empresas de viajes, ocio y entretenimiento integren la protección de la infancia en sus cadenas de valor.
También se lanzó el Youth Movement, iniciativa para que los nuevos profesionales y las universidades puedan generar una visión renovadora del turismo del futuro y preparar a quienes manejan a la industria en los siguientes años.
