El destino más romántico de México está en Nayarit
Hay viajes que se recuerdan por el lugar y otros por lo que se vive en él, sin embargo, Nayarit, es ambos, ya que el Pacífico se convierte en escenario para compartir una cena frente al mar, el lugar perfecto para despertar con el océano como paisaje, navegar al atardecer o simplemente tener tiempo para pasearlo en pareja.
En Nayarit, el destino ofrece todos esos escenarios. El estado reúne playas, pueblos costeros, hoteles de lujo, gastronomía, naturaleza y sucesos que pueden disfrutarse entre cómplices. La diversidad del destino permite que cada viaje tenga una personalidad diferente: desde una estancia enfocada en el descanso y el bienestar hasta una escapada para descubrir nuevos lugares, navegar, conocer galerías o contemplar la naturaleza. Aquí, el romance no se limita a una sola playa.
En el extremo norte de Bahía de Banderas se encuentra Punta Mita, una comunidad turística y residencial de aproximadamente 748 hectáreas que se extiende a lo largo de la costa del Pacífico nayarita. El destino reúne algunas de las propiedades hoteleras más reconocidas de México, entre ellas Four Seasons Resort Punta Mita y The St. Regis Punta Mita Resort, además de exquisita gastronomía, bienestar y golf.
El paisaje también forma parte de la experiencia como son la mayor parte de sus hospedajes y campos de golf como Signature, que se integran al entorno costero; mientras que los hoteles ofrecen espacios para descansar, tratamientos de wellness, propuestas culinarias únicas y oportunidades personalizadas.
Para una pareja, Punta Mita puede ser el escenario para una celebración especial, una escapada de aniversario o simplemente unos días frente al mar. La escena cambia dependiendo de cómo se quiera vivir el destino.
Más al sur del estado se ubica Sayulita, uno de los destinos costeros más conocidos de Nayarit por su ambiente relajado, calles llenas de color, propuestas gastronómicas y su relación con el surf le han dado una personalidad propia.
Para las parejas que buscan una experiencia menos convencional, Sayulita permite combinar playa con caminatas, restaurantes, pequeños espacios comerciales, junto a su auténtica atmósfera bohemia que se extiende por el pueblo.
También existen rincones más tranquilos para disfrutar del litoral, como Playa de los Muertos, ubicada a poca distancia del centro. Aquí el romance tiene otro ritmo: más espontáneo, relajado y cercano a la vida cotidiana de un pueblo frente al mar.
A unos kilómetros de Sayulita se encuentra San Francisco, conocido como San Pancho. El destino ofrece una vivencia diferente, marcada por el arte, la cultura y la gastronomía. Sus calles reúnen galerías, talleres y espacios culturales, a la par de restaurantes y propuestas culinarias completamente sorprendentes. Para una pareja, recorrer San Pancho puede significar pasar de una tarde de playa a una cena tranquila, conocer espacios con un lado artístico o simplemente caminar por un pueblo donde la vida transcurre a un ritmo más pausado.
Es precisamente esa combinación la que convierte a San Pancho en una alternativa para quienes buscan un viaje romántico más íntimo, alejado de los grandes complejos turísticos.
Bucerías ofrece una travesía distinta dentro de la costa de Bahía de Banderas, su playa extensa, sus restaurantes y sus espacios dedicados al arte permiten combinar descanso con actividades para recorrer el destino.
Las galerías y oferta artística forman parte de la identidad de la localidad, mientras que sus calles invitan a caminar sin necesidad de seguir un itinerario demasiado rígido. Para una escapada en pareja, Bucerías puede convertirse en ese punto intermedio entre una estancia junto al océano y un viaje para descubrir la cultura local.
En la zona de Nuevo Nayarit, el romance adquiere una dimensión enfocada en el descanso. La región concentra hoteles y resorts que ofrecen bienestar, buena cocina y servicios diseñados para estancias completas como Grand Velas Riviera Nayarit, ubicado frente al Pacífico y con una propuesta que combina alojamiento único para los viajeros en instalaciones de primer nivel. Aquí, una escapada puede centrarse completamente en desconectarse: comenzar el día frente al océano, disfrutar el día en spa, en la comodidad del hotel, sus vistas y terminar con una cena mientras cae el sol.
Uno de los episodios más memorables de un viaje romántico en Nayarit no ocurre en tierra, sino frente a la costa de Bahía de Banderas, en el Parque Nacional Islas Marietas, un espacio natural protegido, formado principalmente por las islas Redonda y Larga, además de pequeños islotes y formaciones rocosas. El acceso se realiza por embarcación desde diferentes puntos de la costa, entre ellos Punta de Mita, La Cruz de Huanacaxtle, Sayulita y Nuevo Nayarit.
Dentro del parque se encuentra la conocida Playa del Amor, también llamada Playa Escondida, un espacio de arena blanca rodeado por rocas ocres al que se llega bajo condiciones específicas y siguiendo las reglas establecidas para la conservación del área natural protegida. Más allá de la fotografía, visitar las Islas Marietas permite observar la riqueza marina de esta región del Pacífico y comprender por qué la naturaleza es uno de los grandes protagonistas del destino.
Nayarit es un escenario para visitar todo el año, pero existe una temporada en la que el paisaje cambia. Entre diciembre y marzo, las aguas de Bahía de Banderas y otras zonas del litoral nayarita reciben a las ballenas jorobadas que llegan a estas aguas durante su migración.
Durante estos meses es posible realizar recorridos de observación con operadores autorizados, un acontecimiento que permite contemplar a estos grandes mamíferos marinos en su hábitat natural. Para un dúo, compartir ese momento puede convertirse en uno de los recuerdos más especiales del viaje.
Vivir el romance en Nayarit no se limita a una fecha, ya que puede experimentarse desde una cena frente al Océano, en una caminata por San Pancho, en una tarde tranquila en Bucerías, en una estancia de lujo en Punta Mita o un avistamiento mágico de ballenas. El destino ofrece diferentes maneras de celebrar el amor y quizá esa sea una de sus mayores ventajas: que cada pareja puede encontrar su propia manera de vivir este destino.
