septiembre 18, 2026

Nayarit es hogar de uno los encuentros más impresionantes de la naturaleza

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Cada invierno, las ballenas jorobadas llegan a las costas de Nayarit después de recorrer miles de kilómetros desde su hogar en el Pacífico norte.

Bahía de Banderas, Compostela y San Blas-Isla Isabel forman parte de las zonas reconocidas oficialmente para el avistamiento de estos grandes mamíferos marinos.

¿Dónde se puede vivir la mejor experiencia para ver ballenas en México?

Hay viajes que dependen de un encuentro. Entre los meses de diciembre a marzo, las costas del estado de Nayarit reciben a ballenas jorobadas que viajan miles de kilómetros desde el Pacífico Norte, para buscar aguas más cálidas en territorio mexicano, para cumplir una parte fundamental de su ciclo de vida: reproducirse, dar a luz y cuidar a sus crías.

El avistamiento de estos mamíferos marinos permite acercarse, desde una embarcación y bajo las condiciones establecidas para esta actividad, a uno de los fenómenos migratorios más llamativos que ocurren cada año frente a las costas de nuestro país en Nayarit.

La temporada de avistamiento de las ballenas jorobadas se extiende por distintos puntos del litoral nayarita. En las costas de Bahía de Bandera, las cuales incluyen diversos puntos como Nuevo Vallarta, Bucerías, Punta Mita, Sayulita y Guayabitos.

Estos cetáceos pueden observarse en un entorno marcado por las montañas, las playas y el paisaje de las Islas Marietas. Esta zona también registra presencia de madres con crías, razón por la que existen áreas especiales donde la observación de estas está restringida para proteger a estos grupos.

De acuerdo con la dirección de turismo de este municipio, los tours para esta actividad están disponibles diariamente durante la temporada y suelen tener una duración de hasta 4 horas. Durante el recorrido se pueden presenciar comportamientos impresionantes de estas majestuosas criaturas como saltos impresionantes y astutas acrobacias, como lanzarse fuera del agua y aterrizar de espaldas.

En el municipio de Compostela, la zona autorizada comprende Rincón de Guayabitos, La Peñita de Jaltemba y Chacala; donde la salida al mar ofrece una jornada que combine el avistamiento con los paisajes y poblaciones de esta región costera. Aquí, cada invierno se puede atestiguar este espectáculo emocionante de la naturaleza: saltos impresionantes, coletazos que cortan el mar y complejos comportamientos sociales que revelan la inteligencia de estas criaturas.

Además de disfrutar de esta experiencia, este destino ofrece tours ecológicos certificados que priorizan el bienestar de estos animales y el respeto por su hábitat. Cada una de las embarcaciones cuenta con guías oficiales que orientan a los pasajeros a como poder acercarse adecuadamente a las ballenas. También comparten información valiosa sobre su migración, biología y los retos que enfrentan cada año al comenzar y finalizar su largo viaje.

Más al norte, las rutas de navegación desde San Blas hacia el Parque Nacional Isla Isabel ofrecen un escenario distinto para el avistamiento de ballenas jorobadas. Aquí los recorridos autorizados se desarrollan en una región donde conviven mar, islas, manglares y una importante diversidad de fauna, convirtiendo la búsqueda de cetáceos en parte de una jornada más amplia de contacto con el entorno.

En este destino las majestuosas viajeras de los océanos emergen con fuerza, liberando un soplo de vida hacia el cielo. Sus aletas, como alas bajo el mar, golpean la superficie en un baile hipnótico, mientras sus cantos, misteriosos y ancestrales, resuenan en las profundidades. Esto no es solo un avistamiento; es un recordatorio de la belleza salvaje que aún habita nuestro planeta. La duración de los tours dura generalmente entre 2 y 3 horas (dependiendo del avistamiento y las condiciones del mar).

Porque en las aguas del estado de Nayarit no solo se trata de observar un espectáculo preparado para el visitante, sino de estar presente cuando la naturaleza decide aparecer. Un salto, un coletazo, una madre junto a su cría y un recuerdo que difícilmente se parece a cualquier otro viaje.

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