Sismos y centros de trabajo; la prevención también es una obligación laboral: CICADEHP
A 41 años del sismo de 1985 y a nueve del ocurrido en 2017, la prevención en los centros de trabajo continúa siendo un tema de seguridad y cumplimiento laboral. Identificar riesgos, mantener condiciones seguras, capacitar al personal y dar seguimiento a las medidas preventivas son parte de las obligaciones que deben considerar las organizaciones de acuerdo con la normatividad aplicable.
Los sismos no pueden predecirse ni evitarse, pero sus consecuencias pueden reducirse cuando los centros de trabajo cuentan con protocolos, rutas de evacuación, señalización, brigadas capacitadas y procedimientos que las personas conocen y pueden aplicar.
De acuerdo con Grupo CICADEHP, la existencia de un riesgo no representa por sí misma un incumplimiento; el punto está en la capacidad de la organización para identificarlo, prevenirlo, atenderlo y dar seguimiento a las condiciones que puedan poner en peligro a las personas.
“Un sismo no se puede evitar, pero sí podemos prepararnos para reducir sus consecuencias. La prevención deja de ser únicamente un concepto cuando se traduce en condiciones seguras, capacitación, simulacros efectivos y protocolos que realmente conocen y pueden aplicar las personas”, señaló Grupo CICADEHP.
En materia laboral, la NOM-030-STPS-2009 contempla la identificación de condiciones de seguridad y salud y el establecimiento de acciones preventivas y correctivas; la NOM-019-STPS-2011 establece disposiciones para las comisiones de seguridad e higiene, mientras que la NOM-026-STPS-2008 regula aspectos relacionados con colores y señales de seguridad e higiene.
Por ello, la preparación ante emergencias no debería limitarse a contar con documentos. Las organizaciones deben revisar periódicamente que las rutas y salidas de emergencia estén libres de obstáculos, las brigadas se encuentren capacitadas, los trabajadores conozcan los procedimientos y los simulacros generen acciones de mejora.
Del simulacro a la mejora continua
Un simulacro debe servir para evaluar la capacidad de respuesta e identificar condiciones que requieren atención. Rutas obstruidas, falta de actualización de brigadas o desconocimiento de los protocolos son algunos de los aspectos que pueden detectarse durante estos ejercicios.
Grupo CICADEHP recomienda revisar cinco puntos:
- Rutas y salidas de emergencia: que estén identificadas, señalizadas y libres de obstáculos.
2. Capacitación: que los trabajadores sepan cómo actuar antes, durante y después de una emergencia.
3. Brigadas: que estén integradas, capacitadas y preparadas para responder.
4. Simulacros: que sus resultados se analicen y deriven en acciones correctivas.
5. Actualización: que los protocolos correspondan a las condiciones reales del centro de trabajo.
La preparación también debe considerar, cuando corresponda, a visitantes, contratistas, proveedores y personas que puedan requerir asistencia adicional.
“La verdadera preparación no se demuestra cuando ocurre el sismo, sino en todo lo que una organización hizo antes de que ocurriera”, destacó Grupo CICADEHP.
La prevención, concluye la organización, debe formar parte de la operación cotidiana de los centros de trabajo mediante identificación de riesgos, capacitación, organización, simulacros y seguimiento, además del cumplimiento de las disposiciones laborales y de seguridad aplicables.
